La cuenta atrás ha comenzado. Con el anuncio del fin de soporte de Windows 10 para el 14 de octubre de 2025, las organizaciones deben planificar su migración a Windows 11.
Esta transición es compleja debido a los requisitos de hardware específicos de Windows 11, incluida la necesidad de determinados chipsets para activar funciones de seguridad críticas. Los datos indican que más del 40% del hardware de endpoint existente no cumple estos requisitos, obligando a muchas organizaciones a prever costosas actualizaciones. El impacto no es solo financiero: también exige repensar la gestión de residuos electrónicos y la huella de carbono.
IGEL OS, el sistema operativo más seguro para el endpoint, permite reaprovechar el hardware existente para acceder a Windows 11 en la nube, facilitando la transición y adoptando una estrategia de seguridad preventiva en el puesto de trabajo. IGEL OS integra funciones de seguridad avanzadas para eliminar vulnerabilidades en los endpoints frente a ransomware y malware. Para habilitar estrategias Zero Trust, IGEL se integra con plataformas de gestión y acceso de primer nivel como Entra ID, Intune, Citrix o VMware/Omnissa, y simplifica la administración unificada del endpoint.
IGEL OS ayuda a reducir el TCO del 50% al 75%. Elimina la acumulación de múltiples agentes de seguridad en el endpoint con un enfoque preventivo, menos complejo y más fiable, y prolonga la vida útil del hardware existente de 4 a 6 años, pudiendo destinar el capital a la modernización IT. Además, al reutilizar los dispositivos actuales, se reducen significativamente los residuos electrónicos y la huella ambiental.
IGEL respalda una estrategia híbrida de escritorio y aplicaciones (SaaS, DaaS y VDI), y está alineada con los líderes del mercado como Microsoft, Citrix, Omnissa e Island. A medida que las organizaciones evolucionan hacia modelos híbridos, IGEL facilita la migración de instancias de Windows 11 al cloud usando AVD o Windows 365.
